miércoles, 26 de julio de 2017

Delirios.




¿Qué me pasa? ¿Qué es esto? ¿Amor, orgullo, obsesión, aburrimiento...?
Ya que estoy sola voy a abrirme, voy a dejar de ocultarme a mí misma lo que ha estado pasando todo este tiempo.

Me has encantado desde aquel día que llamaste mi atención por primera vez en clase, cuando te presentaste frente al profesor, y frente a toda la clase. Después los días en el patio de la fuente, mientras fumabas y yo te veía reír con esa voz ronca tan tuya... Pensaba en ese piercing que llevabas en la lengua, en que parecías un cani, pero también en cómo sería... PF. Luego vino carmen, y con ella mis restricciones, mi autoconvencimiento, mis principios. Porque no estaba bien pensar en el novio de mi amiga. Después te fuiste. Más tar de apareció Ana. Pero ahora me dices que siempre sentiste atracción por mí, y ahora que lo sé y que te has atrevido a darme n beso... Ahora te vuelves a ir, pero esta vez sin billete de vuelta. ¿Y ahora qué? Me estás dejando plantada en la estación una vez más.

Llevo semanas pensando en ti, en lo que pasó ese treinta de junio, en qué seré para ti, en por qué precisamente AHORA.
Por la noche todo se ve peor, más oscuro. Pero es que durante el día soy demasiado cobarde como para abrirme en canal.

Ni siquiera me había dado la oportunidad de imaginarnos. Y ahora... pienso que eres lo que estaba buscando: un hombre de letras, pero divertido y espontáneo. Un chico inteligente y al que le gusta lo que hace, pero que también adora su feria y su romería -por la que está dispuesto a volverse de otro país-. Eres educado y responsable, trabajador, luchas por lo que quieres. Eres... perfecto para mí, y sé que mi madre te adoraría.
Perdón, sé que voy rápido, que estoy hablando de mi madre sin si quiera tener nada medianamente serio, pero es que se me va la cabeza muy rápido.
En fin, que yo apostaría por esto, pero te vas. JODER. Te vas y no vuelves. ¿Y ahora qué hago? Si no soy capaz de dejar de pensar en ti, si el corazón se me dispara si veo que me has escrito o me has llamado, si dos horas al teléfono contigo en plena madrugada se me pasan volando. ¿Y ahora qué hago? Si ahora lo sé: me veo contigo; y es imposible. No me tomes por tonta. Lo ca sí, pero tonta...

Estoy perdida. No sé si es el hecho de que sea imposible lo que hace que esté enganchada (porque mi puntito masoquista lo tengo, no te creas) o es que esto realmente es importante. No, no, no, no. Llevamos mucho tiempo separados, sin hablar realmente. Hay atracción pero, ¿algo más? Esto que tenemos, si es que algo tenemos, es muy pequeño. Ya no sé ni lo que digo.

Buenas noches.

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