viernes, 21 de noviembre de 2014

Anita, te echaba de menos.


Yo que soy tan guapa y tan lista,
yo que me merezco un príncipe o un dentista.
Yo.
Me quedo aquí a tu lado 
y el mundo me parece más amable,
más humano y menos raro...

domingo, 5 de octubre de 2014

Jacinto Benavente


"El amor es así, como el fuego; suelen ver antes el humo los que están fuera, que las llamas los que están dentro".

martes, 26 de agosto de 2014

Entrada del 26/07/2012


Vosotros no perdéis la sonrisa. 

Guillermo. Porque has tenido que crecer más rápido que el resto, porque tus nueve años son a veces veinte, y a veces cinco. Por tu infinita inocencia y por tus frases lapidantes. Por tu buena memoria para recordar cada fecha y cada momento que hemos sufrido por él. Por tus miedos y por tu valentía.
Si algún mal llega a sorprederte, no temas. Me tendrás, por siempre.
Es mi hermano, y es muy grande.

Rubén. Tienes Magia, como todos los niños del mundo. Y con Magia se pueden conseguir las mayores locuras que se nos puedan ocurrir.

Mamá... contigo sobran las palabras.

martes, 29 de julio de 2014

Aire limpio

Odio la lluvia, el frío, los días nublados y todo eso que conlleva el invierno.
Pero a veces también llueve en verano.

Por mucho que me gusten los días soleados, la lluvia no es más que agua. Y el agua me calma, me estabiliza. El agua purifica el ambiente y a veces comprende y sana el alma. Ais.

Necesitaba agua.. o lluvia, qué más da.

No iba a cambiar nada, y no ha cambiado. Pero respiro mejor. No es diferente, pero nada es igual.
Ahora todo es una versión más bonita de lo que era. Un segunda parte que supera la primera, inexplicablemente. Otros colores, quizá más.

Como una canción reeditada, con más ritmo, con instrumentos nuevos.
Lo que antes era una balada, ahora lo bailo a saltos.

Tan solo tú puedes llenar de estrellas mi universo
tan solo tú me iluminas por dentro

domingo, 20 de julio de 2014

Benditas sorpresas

Cuando de entre lo grotesco surge lo maravilloso...
Estaba allí, esperando que me cantaras qué tal bebes los malos tragos de la vida.
Y no.

Yo quiero caminar por encima de tu pelo
hasta llegar al ombligo de tu oreja
y recitarte un poquito de cosquillas
y regalarte una sábana de almejas.
Darte un beso de desayuno
para irnos volando hasta Neptuno.