Y yo que siempre creo que te olvidas de nuestras cosas.
Y tú que siempre me demuestras que te acuerdas de todo.
viernes, 3 de mayo de 2013
domingo, 17 de marzo de 2013
Hoy me he dado cuenta de que me gustan las flores.
Siempre me había parecido algo inútil... Una flor.
Además, no me gustan las cosas que caducan. Mientras las flores mueren, las palabras se quedan escritas. He preferido regalar cartas.
Pero hoy, en una de mis conversaciones conmigo misma, he llegado a la conclusión de que, en el fondo me encantan.
Guardo una magnolia, una rosa y tres claveles en una caja; un pensamiento -se llama así, no es ninguna metáfora- en un diccionario. Me identifico con la primera flor y me llenó de alegría el ramo de flores blancas de estas navidades.
Según una bruja, mi flor era el tulipán. Y a mí eso siempre me ha sonado a mantequilla...
Además, no me gustan las cosas que caducan. Mientras las flores mueren, las palabras se quedan escritas. He preferido regalar cartas.
Pero hoy, en una de mis conversaciones conmigo misma, he llegado a la conclusión de que, en el fondo me encantan.
Guardo una magnolia, una rosa y tres claveles en una caja; un pensamiento -se llama así, no es ninguna metáfora- en un diccionario. Me identifico con la primera flor y me llenó de alegría el ramo de flores blancas de estas navidades.
Según una bruja, mi flor era el tulipán. Y a mí eso siempre me ha sonado a mantequilla...
Anita, la niña de las rosas rosas.
sábado, 9 de marzo de 2013
Ya sé por qué me gusta tanto leer.
"Le conté que nunca nadie me había regalado flores. Él me preguntó que cuáles eran
mis favoritas y no supe qué responderle. Le dije que no tenía una flor
favorita, porque tendría que conocerlas todas para poder quedarme con
una. Por eso me regaló este ramo; una muestra de cada flor conocida. "
viernes, 1 de marzo de 2013
Respira
Ostras, qué de tiempo... Ya ni recordaba cómo era el diseño. Me gusta, es sencillo y bonito y blanco y me hace sentir en casa.
En realidad no sé a qué vengo, pero me han dado ganas de escribir aquí otra vez. De plasmar mis pensamientos por escrito -como siempre- y al público. Esta última idea me gusa menos. Quizá por eso pienso mucho lo que pongo, y ahora me da algo de miedo porque estoy en Modo Escritura Automática. Supongo que mañana lo revisaré; tal vez borre esta sarta de tonterías, así que leed pronto.
Ay, que se me va la cabeza, pinkie.
Una rosa de color rosa.
Una mirada al cielo.
Reflexiones en los labios.
Cárceles en las pestañas.
Un suspiro.
Ay.
En realidad no sé a qué vengo, pero me han dado ganas de escribir aquí otra vez. De plasmar mis pensamientos por escrito -como siempre- y al público. Esta última idea me gusa menos. Quizá por eso pienso mucho lo que pongo, y ahora me da algo de miedo porque estoy en Modo Escritura Automática. Supongo que mañana lo revisaré; tal vez borre esta sarta de tonterías, así que leed pronto.
Ay, que se me va la cabeza, pinkie.
Una rosa de color rosa.
Una mirada al cielo.
Reflexiones en los labios.
Cárceles en las pestañas.
Un suspiro.
Ay.
viernes, 21 de diciembre de 2012
No puedo escribir...
Mentira. Estoy escribiendo en estos momentos. Pero es un asco. Para estar toda la tarde así, prefiero estudiar y tener cosas que hacer. Que tengo cosas que estudiar, pero también he pasado hoy. Conclusión: soy un puñetero desastre y no sé lo que quiero.
martes, 18 de septiembre de 2012
Ay, amor mío...
Definitivamente, y aunque de amores mucho no conozca, hay cosas de las que estoy segura por una labor de documentación previa. La novela rosa es un buen comienzo, aunque por todos es sabido que, desgraciadamente, la vida real dista mucho de las historias que en ella se cuentan. A esta le siguen las oídas; las bellas historias de enamorados que se escuchan por aquí, o los tormentos que se oyen por allá tienen una finalidad didáctica que pocos valoran.
domingo, 29 de julio de 2012
Quelle gilipollas...
¿Ves al de la foto? Fíjate bien en su postura... observa sus manos; compara la posición de su cabeza. Grábala en tu memoria, a fuego si hace falta. Necesito como el aire que recuerdes esto.
Te lo advierto. Yo que tú no lo imitaría nunca jamás, porque corres el riesgo de que te quiera así para siempre. El que avisa no es es traidor. Yo te aviso: si no estás seguro de ti conmigo, que no se te ocurra acercarte.
Y, por supuesto, nada de manos en mi cintura, ni abrazos, ni suspiros, ni rastro de cogerme en volandas para acercarme aún más, piel con piel... Se acabaron los ays que me tocan el alma y lo incontrolable de lo físico. Termino con las cosquillitas, los nervios, las caricias, los piques y las miradas.
... tenemos que hablar.
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